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Como muchos autodidactas, Juan Carlos Carloni comenzó a trabajar con sus manos desde muy joven pasando por distintas disciplinas. Las obligaciones que llegan con la edad limitó su disponibilidad de tiempo y espacio. Esto lo llevó a pensar en qué podría hacer para continuar con su afición.

Allí es donde aparece su orientación a la madera desde ángulos muy distintos al que desarrolla actualmente el aeromodelismo y la carpintería utilitaria hasta desembocar, vía unas pequeñas gubias que aparecieron en su casa, en la talla de madera.

Sobre la base de unos trozos de tirantería comenzó tímidamente con pequeños formatos y, sin demasiado método, logró plasmar formas armoniosas.

En el año 2003 se contactó con Adriana Sisto, profesora y reconocida artista rosarina que ha trascendido los límites no solo de la cuidad sino también de la provincia a través de sus tallas sobre árboles en pie.

A partir de allí pudo incorporarle método a su pasión. Además, la libertad de trabajo del taller de Adriana le permitió incursionar en distintos estilos para definir el suyo basado en lo que solemos conocer como no figurativo o abstracto.

Las formas curvas lo atraparon aunque le costó desprenderse de su estructuración la que se reflejaba, en la primera serie de sus obras, a través de sus característicos triángulos.

Probó distintas maderas, texturas y colores inclinándose por las de cierta dureza y vista como el anchico colorado y el algarrobo.

En el escaso tiempo que lleva tallando (comenzó hacia fines del año 2002) pudo definir sus gustos y encontrar sus preferencias las que se vieron premiadas en el 2004 con la selección de una de sus obras, "Agudezas I" para el 4° Salón del Pequeño Formato que organiza la Casa del Artista Plástico de Rosario. En el año 2005, su obra "En tu vientre, mi hijo", recibe el primer premio en el mismo certamen. Este reconocimiento para alguien que no se encuentra dedicado en exclusividad a la talla en madera lo impulsó a trabajar con mayor ímpetu y dedicación logrando, de esta forma, su producción más prolífica hasta el momento.